21.4.13

MISCELÁNEA: RESUMEN DE MI SEMANA

Domingo por la mañana, un café y frente al ordenador para poner mis recuerdos en orden y contaros un poco cómo han sido estos últimos días.

He tenido una semana muy social, el lunes tuvimos clases, como siempre (tengo pendiente el post de cómo son mis profes y mis compis de clase) para llegar hasta la Universidad, que está en Pudong (aquí podéis ver dónde estamos) intentamos un nuevo recorrido de metro, pero para nada, sigue siendo menos tiempo el que descubrimos hace unas pocas semanas, porque con éste, se cruza Shanghai en línea recta pero hay que hacer dos transbordos de metro y aquí las líneas, a pesar de los intercambiadores está muy lejos unas de otras, generalmente. Aunque recomiendo vivamente moverse en metro por Shanghai. El metro es fácil, rápido y limpio (cómodo si no es hora punta) y conecta toda la ciudad bastante bien. Sólo hay un truco que tienes que saber: cuál de las salidas de la estación de metro es la correcta, porque una estación de metro puede tener hasta 12 salidas diferentes y si sales por la equivocada puedes hacerte un lío porque no encontrarás la calle a la que vas (yo en el móvil uso la app. Explore Shanghai y google maps para saber cuál es la salida más cercano a donde quiero ir)

El martes no fuimos a clase, Carlos tenía otros planes, y yo, cobarde que soy, no me aventuré a irme sola a la universidad, no por ir en metro, que ya voy, sino porque en clase, todavía me siento impotente ante mi falta de comunicación. Cuando la profesora de "speaking" me pregunta algo en chino, sólo soy capaz de decirle que estoy perdida y en inglés, ni siquiera en chino. No tengo hecho el oído a este idioma y me cuesta muchísimo comprenderlo, además de que el orden de las palabras en las frases es distinto al español por lo que sigo cortocircuitándome.... No obstante tengo esperanzas de poder, si no hablarlo fluidamente, comunicarme como hacen otros expatriados....

El miércoles no hubo clases, la universidad había planeado una excursión a una granja en un pueblo cercano a Shanghai, para ver cómo crían animales y cómo cultivan, pero nosotros decidimos que con el tema de la gripe aviar está todavía candente (aunque parece que las noticias han cesado, no sé si es porque realmente está controlado el brote de gripe, o lo único que está controlado es la información por el gobierno chino).

El miércoles se pasó rápido, estudiar un poquito y descubriendo aplicaciones en el móvil, que aquí me tienen muy entretenida porque lo que es la televisión en China os podréis imaginar... así que me he creado una cuenta en Instagram y es de lo más divertido: mi cuenta de Instragram es TESA_LEMOS.

La tarde del miércoles decidimos salir un poco, por eso de no convertirnos en ratones... fuimos a Pudong (sí siempre estamos en Pudong, porque todas las personas que conocemos viven allí y los sitios que me recomiendan están allí), esta vez fuimos a Lujiazui, que es la zona propiamente financiera, donde están los rascacielos que se ven en las fotos de Shanghai, donde está el Consulado de España en Shanghai. En Lujiazui está el Super Brand Mall, un centro comercial inmenso, creo que son 9 plantas, donde están todas las tiendas imaginables, las españolas incluidas. Y ahora, que ya he adoptado el pensamiento chino de comprar barato (menos la comida), pues me parecen unas tiendas carísimas, de hecho, comentándolo con una amiga española, su hija que lleva más años en China que en España, cuando me recomendó ir a este centro Comercial me lo señalaba como el de las "tiendas caras". De todas formas, ya le he echado el ojo a algunas cosillas que necesito para el verano, ya que apenas nos hemos traído ropa de verano (en dos maletas no cabían nuestros armarios!!!)


Entrada principal al centro comercial
Ya que estábamos en este centro comercial aprovechamos para hacer algunas compras en el súper (ya llevo mucho mejor lo de los supermercados), tenía que comprar azúcar, levadura, harina y huevos para hacer un bizcocho (me sale buenísimo y la levadura china es mejor que la española...no quiero pensar con qué la harán...

El jueves fue día de churros, sí churros, Sonia, nos invitó a su casa a desayunar churros con chocolate, ufff que barbaridad estaban buenísimos. Era un desayuno de mujeres, así que por la mañana me cojí el metro para cruzar el río y una vez en Pudong cogí un taxi yo sola, la primera vez que cojo un taxi sola en China... se me salía el corazón por la boca del miedo y los nervios... realmente no tienes que hablar con el taxista porque vas con la dirección escrita en chino en un papel y se lo das al taxista de turno y te lleva a destino, pero siempre te queda el resquemor de si te dará un paseo turístico, si sabrá dónde te tiene que llevar o algo peor... La verdad es que todo fue bien, me subí al taxi, le entregué el papel y poco después estaba en casa de Sonia. Ya os he hablado de Sonia, es una chica super maja, he encontrado un gran apoyo en ella, porque es la que más empatiza conmigo y con mi situación, porque no os engañéis vivir en Shanghai no es nada fácil, es agotador ya que hacer cualquier cosa cuesta muchísimo. No sólo por la barrera del idioma, si no por los propios chinos, aunque consigas entenderte con ellos, son muy huraños con los extranjeros y la sensación de que te están engañando es constante.

Desayuno con churros y chocolate (ese día ya no comí....)
El viernes volvimos a clase, éramos pocos, porque algunas de mis compañeras tienen costumbre de no ir a clase los viernes, por eso de tener un fin de semana largo, como si estuviesen muy ocupadas... ay señor!! 

La tarde del viernes fue una locura, después de clases volvimos a casa a comer, a las 5pm Carlos quedó con un amigo español y fui con él para ver un rato a Rocío, otra expatriada lindísima y que es muy apañada. Nos enseñaron su casa, que es preciosa, viven en un Compound donde hay muchos españoles y han hecho un grupo muy compacto, porque son familias con niños de edades similares, que van al mismo colegio y es curioso ver cómo hablan de sus hijos y de sus progreso con el chino y con el inglés... para ellos sí que es una gran oportunidad estar aquí, porque tan pequeños se adaptan a cualquier situación y lo mismo te hablan en inglés, chino o español.

Pero la tarde del viernes no termina aquí, más tarde quedamos con "Fuente", éste es un chico chino, de unos 30 años, que Carlos conoció antes de navidad y que quiere aprender español (bueno, él ya habla español, más bien quiere perfeccionarlo). Fuente (no sé cuál es su nombre en chino) es traductor de inglés-chino y es muy peculiar, tiene la voz muy aguda pero habla muy bajito (aquí los chinos son muy gritones) y se esfuerza muchísimo con el español, trae redacciones en español para que nosotros se la corrijamos y la manera en que redacta es muy poética, para que os hagáis una idea, es como estar oyendo hablar a Confucio de su peso y altura... jajajaja.

Fuente dice de mí que soy un lienzo en blanco a la hora de aprender chino, pero está equivocado, los sonidos, la pronunciación china, es muy complicada, y, aunque te explica como hacerlo, de mis cuerdas vocales no sale el mismo sonido, ahora los entiendo cuando ellos no saben pronunciar la "R", yo no sé pronunciar ni la "C", ni la "S", ni la "Z", ni la "CH", "SH", "ZH", según ellos (mis profesoras y Fuente) son sonidos totalmente distintos pero a mi me suenan todos iguales... 

Y llegó el sábado, día de la ayi... con la ayi siempre pasa algo, después de unas cuantas semanas que lleva con nosotros tuve que explicarle, otra vez, cómo limpiar el baño... no sé si se le olvida o prefiere su modo, vamos que hay que estar encima de ella, es agotador, porque al final acabo yo limpiando... lo único bueno es que me va enseñando palabras y yo, a fuerza de repetirlas, voy aprendiendo, para mí es mi mejor profesora, ni Fuente ni la universidad.. mi ayi, es paciente y animosa y entre mi y su inglés y su y mi chino nos vamos entendiendo. Esta vez necesitábamos arreglar un zapatos de Carlos y si vas a la zona de expatriados por ponerte la suela del tacón son 140 RMB, de modo que le enseñamos a la ayi el zapato y Carlos le explicó qué queríamos y después de limpiar, me aventuré con ella por nuestra calle a buscar un zapatero. Ella no vive por aquí así que tuvo que preguntar hasta que dimos con el sitio. Mi ayi habló con el zapatero, había distintas suelas de distintos precios y yo elegí la que quería que utilizasen (la más barata 50 RMB) y como se me había olvidado el dinero y así se lo hice saber a ella, me dijo que no había problema que ella me lo dejaba (mi ayi es un sol...), al final no hizo falta porque los zapatos no estarían listos hasta por la tarde que fue cuando se los pagué. Durante la media hora que estuve con ella en la calle fue un encanto, literalmente, me cuidó, aquí el tráfico es mortal, no respetan semáforos, y cual niña pequeña me ayudaba a cruzar la calle.... Adoro a mi ayi!!!!


¿si no me lleva mi Ayi, cómo voy a saber que en el cartel amarillo (debajo del de DIA) pone que es un zapatero?
Ahora a estudiar chino, que la próxima semana tenemos los exámenes de mitad del semestre....

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