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5.8.13

COMER CON PALILLOS CHINOS

Unas de nuestras ultimas aventuras en China fue con Jake. Jake es un chico americano de 26 años, y que lleva 6 viviendo en China. Conocimos a Jake en la universidad, ya que aunque él habla un chino muy decente, fácil para él teniendo novia china... quería aprender a escribir los caracteres chinos o hanzi. El llegó a Shanghai después de terminar el instituto y antes de comenzar la carrera, sin embargo vió las posibilidades que le ofrecía China y decidió quedarse como profesor de inglés (casi todos los americanos en China, si no son expatriados, dan clases de inglés). Carlos y Jake hicieron buenas migas, sobre todo porque eran los únicos chicos de la clase... 

En una de nuestras clases aprendimos las comidas en chino y algo muy típico son los noodles (para algún despistado son una especie de spaguettis larguísimos) y Jake nos dijo que conocía un restaurante en que los hacían muy bien y que si queríamos nos llevaba... por eso de confraternizar y sabiendo que lleva seis años en China pensamos que tendría que conocer sitios increíbles así que aceptamos....

Pocos días después, cuando terminamos las clases decidimos ir a comer los famosos noodles con Jake. Jake está motorizado, tiene una moto de gasolina (para éstas hace falta carnet de conducir chino, para las motos eléctricas no.) Nos dijo que el restaurante no estaba muy lejos y que si queríamos no llevaba en la moto... los tres en la moto... Carlos y yo nos miramos y pensamos, por qué no un poco de locura... al fin de cuentas, el tráfico en Pudong no es tan peligroso como el de Puxi...allá que fuimos Jake conduciendo, yo en medio y Carlos detrás de mí... éramos la atracción de todos los transeúntes con los que nos cruzábamos, supongo que por ser extranjeros y no por ser tres en una moto, al fin y al cabo allí las mudanzas las hacen en motos... 

Llegamos al restaurante, ya desde el principio nos sorprendió, los noodles los hacían en la puerta en una olla gigante y al lado una montañitas de platos multicolor... saludamos, nos miraron con los ojos sorprendidos (ojos tan abiertos que parecían occidentales...), Jake conocía el camino, siguiéndolo por unas escaleras empinadísimas y estrechas llegamos hasta el primer piso, donde estaban dispuestas una serie de mesas con manteles verdes y a modo de sillas, unas desvencijadas banquetas todas desparejadas. Nos sentamos en la mesa del fondo, alejados de las escaleras, enfrente, debajo de un enorme cartel colgado en la pared con el menú escrito en chino, nos observaba perplejo un niño de unos 12 años que no dejaba de hacer su labor, meter el arroz en paquetitos... Al poco llegó el camarero con un bote lleno de palillos chinos (nada más, no es constumbre china usar servilletas, ni siquiera de papel) , cogimos cada uno nuestro par (rezando para no salir intoxicados de aquel lugar) y Jake pidió su comida, nosotros no hicimos más que imitarlo: noodles con ternera.

Al poco llegó el camarero con los tres platos de noodles, y tres sopas. Los noodles consistían en un cuenco grande donde flotaban unos trocitos de carne, alguna verdura y una gran cantidad de fideos larguísimos que a medida que iba enrollándolos en los palillos (no era capaz de hacerlo de otro modo) se iban resbalando y volviendo al plato. Jake, muy experto empezó a comer sus noodles con mucha maña, yo sin embargo entre la conversación, los palillos y la repugnancia no comía mucho. Durante los 45 minutos que estuvimos en el restaurante vimos comer a tres mesas distintas de chinos, después de superar su sorpresa viendo allí a tres extranjeros comiendo, volvían a lo suyo; es alucinantes verlos comer, con una rapidez voraz, entran les sirven su comida y en 5 minutos se van con las panzas llenas... Además de la rapidez y la destreza comiendo noodles con palillos chinos lo que más sorprende es la forma de comer o, más bien, el ruido que hacen comiendo, sorben la sopa, los noodles y hasta el arroz... es muy asqueroso, pero a todo te acostumbras...

¿Y vosotros? ¿os atreveríais a comer en un sitio así?



PD: si os preguntáis cómo estaba la comida, muy buena, lo he pasado peor en otros restaurantes y superado el asco inicial, acabé con medio plato y sin intoxicaciones...


15.6.13

DRAGON BOAT FESTIVAL DE SHANGHAI

Hoy os voy a hablar de los festivales en Shanghai, los festivales son épocas de vacaciones para los chinos. Aunque las vacaciones chinas se tiene que recuperar, es decir, que tienes que trabajar el fin de semana para luego poder hacer puente...

En Junio se celebra el “Dragon Boat festival”, este festival se celebra el quinto día del quinto mes del calendario lunar. Este festival conmemora el poeta patriótico Qu Yuan (340-278 aC), desterrado y para demostrar su amor por China escribió sus famosos poemas. Qu Yuan falleció ahogado en un río (el quinto día del quinto mes del calendario lunar) los pescadores buscaron su cuerpo desde sus propios barcos y otros arrojaban comida al río, fundamentalmente huevos y zongzi para atraer a los peces y evitar que estos se comieran el cuerpo de Qu Yuan. Esto se convirtió a través de los años en una tradición para mostrar respeto a este poeta y continúa hasta la actualidad.

Este año 2013 el festival se celebra entre el 10 y el 12 de junio. En 2014 será entre 31 de mayo y 2 de junio y en 2015, entre 20 y 22 junio.

En la actualidad se rememora este acontecimiento por el pueblo chino con la carrera de botes de dragón, comiendo zongzi, y llevando una bolsa de perfume con un hilo de seda atado por los niños chinos y colgando en las puertas de las casas hojas de artemisa y cálamo.


Las carreras de botes de dragón, se llaman así porque tanto en la proa como en la popa del barco se adorna con forma de dragón tradicional chino. En estas carreras no participan solamente los chino, sino que hay muchos occidentales, tanto hombre como mujeres, plenamente integrados en la vida de Shanghai que también toman parte en estas carreras. Shanghai es una ciudad dividida por el río Huanpu (el río amarillo), pero además tiene muchos afluentes y canales donde se celebran estas carreras.

Otra tradición es comer zongzi y huevos, que es una especie de rollito hecho con hojas de bambú y relleno de arroz cocido. Tanto el arroz pegajoso y los huevos forman parte de la dieta diaria de los chinos, de hecho, para desayunar, además de los baozi o las tortillas de harina de tapioca rellenas, hemos visto que muchos de ellos comen huevos, que están hervidos en una cacerola gigante con un agua muy oscura que creemos que es té... También en las tiendas y en los supermercados tiene paquetes preparados con estos alimentos, estos paquetes suelen ser grandes y rojos, grandes para aparentar (a los chinos les encanta presumir de su dinero) y rojos (que es el color de la buena suerte en China)

El uso de la bolsa de perfume, según cuentan sirve para proteger a los niños, esto no lo he llegado a ver...

El festival se celebra cuando comienza la época húmeda, lluviosa y calurosa de Shanghai, de modo que la gente usa las hojas de artemisa y cálamo para limpiar sus casas y ahuyentar a la enfermedad. Realmente investigando un poco estas hojas por lo visto desprender un olor que ahuyenta a los mosquitos que, como sabéis, puede ser fuente de enfermedades.

3.4.13

CONSULADO DE ESPAÑA EN SHANGHAI

Por fin nos hemos inscrito en el consulado, es algo que teníamos pendiente y ayer después de clase fuimos a la zona de Lujiazui, que es la zona financiera de Shanghai, en el distrito de Pudong. Es donde están los grandes rascacielos de la ciudad y a medida que te acercas a ellos, te das cuenta lo altísimos que son. Esta zona es muy nueva y lujosa, grandes edificios, pasos elevados para facilitar el acceso a los transeúntes, evitando el tráfico (que como os he comentado alguna vez, aquí es infernal, la ley es: primero el coche y después el peatón) y Malls o centros comerciales con tiendas de super lujo.

El consulado se encuentra en la Torre Jin Mao, para llegar a él, que está en la planta 12, tienes que pasar por el mostrador de recepción, decir donde quieres ir, dejar una identificación y te dan una tarjeta magnética para poder acceder a la zona de los ascensores. Hay distintos ascensores, dependiendo a la planta a la que quieras ir. Ya frente a la puerta del consulado, debía estar abierto, pero no (sigue siendo España…) tuvimos que llamar y un chico nos abrió, esperamos unos 5 minutos y en un “despacho” nos atendió sin demasiado protocolo, le entregamos todos los documentos y si yo no le pregunto si ellos me iban a entregar algún tipo de certificado ni lo mencionan (es trabajar más…). El certificado lo recogemos el viernes (ayer fue miércoles) porque lo tiene que firmar el Sr. Cónsul.

La verdad el que fue un trámite rápido y fácíl, es más trasladarte hasta allí y buscar la puerta de acceso al edificio.

Os dejo los datos del consulado:
Torre Jin Mao: Century Ave. 88 (planta 12)
tarjeta para acceder a las oficinas de la torre Jin Mao, al salir, la propia máquina, al salir del edificio, se queda con tu tarjeta (prestada). El edificio del medio es la torre Jin Mao, y aunque no lo parezca, es el más bajo de los tres edificios
























Ya que estabamos allí, aprovechamos para almorzar, al ser una zona de muchas oficinas y con muchos extranjeros hay restaurantes más internacionales y le pedí a Carlos que comieramos allí, porque empiezo a saturarme de tanta comida china.

Comer en un restaurante chino es casi tres veces más barato que comer en este tipo de restaurantes (que hay muchísimos; si venís y no os gusta lo chino, hay muchas opciones de comida occidental). Para que os hagais una idea, nosostros cuando salimos de clase, como ya es la hora de comer, aprovechamos y buscamos un restaurante por la zona o si tenemos que hacer alguna gestión, antes de llegar a casa, por donde nos pille y generalmente es comida china o japonesa, Como os digo, por 80 Yuanes comemos muy bien los dos, mientras que ayer, nos costó 230 Yuanes, también comimos fenomenal, sobre todo para “desintoxicarme de lo chinorri”.

De regreso a casa, cogimos el metro y nos encontramos una imagen que nos despertó las carcajadas, que, por pudor, tuvimos que reprimir….
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28.3.13

ASUNTOS DOMÉSTICOS

Son las 10:30 de la mañana y aquí estoy con el primer café que hago yo misma en casa (sí encontré la cafetera italiana), no está del todo bueno, no conozco la marca de café (aunque también es importado) y lo he hecho demasiado cargado. Lo malo que es una cafetera grande y como a mi me han enseñado a no despilfarrar la comida (mi abuela Teresa diría “aquí no se tiran ni los mocos”), pues tendré que beber un par de veces más café cargado (y recalentado, sí lo sé pero nunca me ha importado tomarlo así en Málaga, de modo que seguiré con esa costumbre…)

Carlos sigue dormido, está un poco enfermito, nada grave, yo creo que es cansancio acumulado, así que hoy no hemos ido a clase para descansar un poco de esta vorágine de ciudad.

Os voy a contar cosas domésticas, ya que empezado con el café, sigo con la comida. Hace un par de días hice tortilla de patatas, la primera vez en mi vida y es que cuando se tiene una madre que las hace exquisitas ni siquiera lo intentas. No me salió nada mal. Aunque el sabor no es el mismo a pesar de que utilicé aceite de oliva (carísimo) para freír las patatas. Ya me habían comentado que las patatas chinas saben un poco dulce (como el pan) y supongo que sería eso… pero nos comimos la tortilla con fruición, ya que no tenemos muchas ocasiones de probar comida española, bueno materia prima china hecha con receta española.

Tengo el placer de presentaros a: MI tortilla de patatas!!
Para los que me conocéis, me encanta hacer pan y tartas y bizcochos varios, así que también compré harina, y tenía que comprar levadura!!! No encontraba la levadura por ninguna parte, claro es que todo está en chino. Por lógica, me fui al pasillo del supermercado en que debía estar, pero ni por esas, así que le pregunté a una señora china, que trabajaba reponiendo, dónde estaba la levadura y se lo pregunté en perfecto chino!! JA! mis ganas… de chino nada, con mímica, pero me entendió: la toqué por el hombro, puse mi sonrisa más encantadora y señalándole el paquete de harina que ya había cogido, le hice el gesto de inflar o hinchar la harina, parpadeó un segundo… y ví como se le encendía la bombilla y siiii… me llevó hasta la levadura, cogí dos tipos de paquetitos distintos y ya en casa con el traductor supe para que era cada uno: uno para pan y otro para bizcochos. Qué contenta me sentí, puedo hacer bizcochos y es que tengo horno, que en china no es nada habitual, y tengo moldes para bizcochos y corta-pastas porque eran de la anterior inquilina y me los ha dejado.

Más cosas del nuevo apartamento, ayer tarde Carlos había salido y me proponía hacer algo de cenar, total que enciendo el fuego de la cocina y no mas de 10 segundos después empieza a sonar una alarma estruendosa y chillona (supongo que se oiría en casi todo el edificio), momento de confusión, estaba aturdida, qué pasa? instintivamente, apagué el fuego, miraba y remiraba por todos sitios sin averiguar qué sucedía, pero la alarma no dejaba de sonar. Ya más calmada supuse que era la alarma antiincencios o la que te avisa si hay un escape de gas (hay un aparatito en el techo y debe ser para eso). Por fin deja de sonar ese maléfico sonido, me recompongo y vuelvo a intentar encender el fuego para cocinar y esta vez: no enciende! oh my god! qué he hecho? (pero si es que no he hecho nada raro…! soy patosa pero no tanto!). También a mí, como a la china del súper, se me enciende la bombilla: hace unos días dejamos de tener agua caliente y es que aunque el termo es eléctrico se apagó súbitamente… Carlos estaba en casa y, atinadamente, le dió al botón correcto y no hubo mayor problema. Yo hago lo mismo, máxime cuando ya conozco el caracter chino de “encender”, enciendo el termo y… nada, ya no solo no puedo encender el fuego, sino que tampoco tenemos agua caliente… lo intento otra vez, ahora, toco algún que otro botón, sin saber muy bien qué estoy haciendo, pero nada de nada, mi gozo en un pozo… A las dos horas llega Carlos y tampoco consigue arreglarlo. Son las 9 de la noche, muy tarde para china y, por tanto, para pedir ayuda “del exterior”, así que decidimos hacernos comida rápida china (esos noodles de los que os hablé deshidratados, que están listos con sólo echarles agua hirviendo) y con palillos y mirando fijamente la tele, cual dos chinitos, cenamos.

Nuestra cena china 

Esta mañana le he escrito un sms al casero, incluso con mi inglés farfullero he hablado con él, que ha llamado a alguien de mantenimiento (eso sí que está bien organizado en los compounds chinos, siempre hay alguien que sube y te arregla cualquier cosa). De inmediato han subido y sólo han girado una llave que estaba en el techo del lavadero y mágicamente vuelvo a tener fuego (me he sentido como los hombres prehistóricos: “oh! FUEGO!”) y me he hecho mi anhelado café.

Sigo con asuntos de mantenimiento, el día que firmamos el contrato de alquiler, inspeccionando la casa descubrimos una humedades cerca de la ventana, que parecía que provenían del aparato del A/A. De modo que añadimos una claúsula al contrato de que si no se arreglaba en dos meses nos marcharíamos. Ante eso, el casero se puso las pilas y nos avisó que vendrían a solucionar el problema. Pues bien, la primera vez vinieron 4 personas, 3 hombres y una mujer que hacía las veces de traductora al inglés (aunque más bien era Chinglish). Inspecionaron la humedad, no más de un minuto, hablaron entre ellos y nos dijeron que tendría que venir un ingeniero y que ellos informarían al casero… La intrahistoria no la sé porque fue entre ellos y el casero, pero al día siguiente el casero se plantó en casa y nos dijo que vendrían a arreglarlo, que no era problema del A/A, sino de la condensación que se había producido entre el extremo frío de fuera y el calor de la calefacción de la casa… bueno, si tú lo dices… a todo esto ni rastro del supuesto ingeniero… vino otro hombre de mantenimiento, que, previo soborno de dinero del casero, trajo sus “herramientas” (aquaplast y pintura) y se puso a arreglarlo (aquí llaman ingeniero a cualquier cosa!! jajaajajaj) Nos aconsejaron hacer algo que ya hacíamos que es tener abiertas las ventanas, con el consiguiente frío y no poner la calefacción (eso ya lo hacíamos porque cuando la calefacción lleva un rato puesta me levanta el estómago y me pongo fatal)

Aprovechando que el casero estaba en casa le preguntamos un par de cosas más, la primera cómo usar el portero electrónico, que tiene un montón de botones (incluso para comunicarse con manteniemiento, aunque no lo usamos por eso de no saber hablar chino). Bueno pues nos explicó que primero hay que darle al botón más grande y luego tres veces seguidas a otro, para que te habrá tres puertas (como veis seguridad no nos falta): la puerta de acceso al compound, la puerta del portal de nuestra torre y el ascensor (que no puedes utilizarlo sin la llave magnética y sólo te lleva a tu planta).

MI PORTERO ELECTRÓNICO (que no sé usar...)
La segunda cuestión, que ya os la he comentado alguna vez, es el tema del purificador de agua o descalcificador, exactamente no sé qué son (gracias Fran porque tu ayuda ha sido valiosísima) pero sí que les hacía falta rellenarlos con sal (como las que se usan en los lavavajillas), así que vino otro señor de mantenimiento (observáis cuánta mano de obra!!), nos rellenó el tanque con un saco de bolitas de sal (previo pago de 80 RMB) y, voilá, sin cal por tres meses.

Volviendo al tema de la humedad, hoy será el tercer día que vengan a emplastar y pintar y ayer, ni corta ni perezosa, como ví que traían un bote de pintura y el apartamento tiene las paredes muy sucias (cosa que no me explico porque nuestra casa de Málaga, exceptuando es desgaste que se produce cerca de los interruptores de luz, no tengo esas paredes, después de casi 4 años que hace que las pintamos!!!!), pues eso, que con mi habitual mímica, le dije al de mantenimiento que si me podía pintar una pared del dormitorio y sí me la pintó, y supongo que sería porque no sabía como decirme que no, por eso de que no hablamos chino… como véis también tiene sus ventajas…