Mostrando entradas con la etiqueta amigos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amigos. Mostrar todas las entradas

27.9.13

INTERCAMBIO CHINO - ESPAÑOL (1ª parte)

Ya me van quedando pocas cosas que contar en el blog, de modo que tendré que reinventarlo...

Durante nuestra estancia en Shanghai una de las actividades a la que dedicamos más tiempo era a aprender chino en la universidad de Shanghai, además para practicar buscamos gente china que quisiera aprender español y así poder practicar chino. Con esa intención Carlos, durante los meses antes que estuvo en China, se entrevistó con varias personas hasta encontrar a "Fuente".

Fuente es un traductor chino/inglés que sigue aprendiendo idiomas. Carlos encontró a Fuente en la Biblioteca Cervantes de Shanghai, que es un centro para aprender español pero donde también acudimos los españoles con distintos fines, entre ellos el del intercambio de idiomas.

El nombre de "Fuente" es la traducción literal de "Fontaine", ya que cuando estudió francés fue su palabra favorita y para occidentalizar su nombre chino lo adoptó, esto ya dice mucho de su personalidad...

Los primeros meses que Carlos estuvo en Shanghai me contaba las anécdotas del entrañable Fuente que después yo he vivido en primera persona. 

La primera vez que conocí a Fuente fue cuando negociando el contrato de alquiler de nuestro piso en Shanghai, se nos escapaban la interpretación de algunas cláusulas del contrato en inglés, de modo que pensamos que sería una buena idea acudir a él, ya que es traductor jurado chino/inglés.  Quedamos en una de los Starbucks de Pudong, él llegó tarde y es que los chinos trabajan muchísimo y éste en particular más. Nos presentamos y después de intercambiar unas palabras en español pasamos al inglés ya que él se sentía más cómodo en ese idioma, con lo que la conversación fue entre Carlos y él...

Yo le hablaba en inglés pero cuando me cansaba o no sabía expresarme cambiaba a español y él me regañaba porque me decía que tenía el "canal" inglés y le era muy difícil pasar al español.

Finalmente después de discutir, durante horas, si el contrato era demasiado leonino por ser extranjeros, me dio un consejo muy sabio: "a veces el miedo nos impide avanzar"


5.8.13

COMER CON PALILLOS CHINOS

Unas de nuestras ultimas aventuras en China fue con Jake. Jake es un chico americano de 26 años, y que lleva 6 viviendo en China. Conocimos a Jake en la universidad, ya que aunque él habla un chino muy decente, fácil para él teniendo novia china... quería aprender a escribir los caracteres chinos o hanzi. El llegó a Shanghai después de terminar el instituto y antes de comenzar la carrera, sin embargo vió las posibilidades que le ofrecía China y decidió quedarse como profesor de inglés (casi todos los americanos en China, si no son expatriados, dan clases de inglés). Carlos y Jake hicieron buenas migas, sobre todo porque eran los únicos chicos de la clase... 

En una de nuestras clases aprendimos las comidas en chino y algo muy típico son los noodles (para algún despistado son una especie de spaguettis larguísimos) y Jake nos dijo que conocía un restaurante en que los hacían muy bien y que si queríamos nos llevaba... por eso de confraternizar y sabiendo que lleva seis años en China pensamos que tendría que conocer sitios increíbles así que aceptamos....

Pocos días después, cuando terminamos las clases decidimos ir a comer los famosos noodles con Jake. Jake está motorizado, tiene una moto de gasolina (para éstas hace falta carnet de conducir chino, para las motos eléctricas no.) Nos dijo que el restaurante no estaba muy lejos y que si queríamos no llevaba en la moto... los tres en la moto... Carlos y yo nos miramos y pensamos, por qué no un poco de locura... al fin de cuentas, el tráfico en Pudong no es tan peligroso como el de Puxi...allá que fuimos Jake conduciendo, yo en medio y Carlos detrás de mí... éramos la atracción de todos los transeúntes con los que nos cruzábamos, supongo que por ser extranjeros y no por ser tres en una moto, al fin y al cabo allí las mudanzas las hacen en motos... 

Llegamos al restaurante, ya desde el principio nos sorprendió, los noodles los hacían en la puerta en una olla gigante y al lado una montañitas de platos multicolor... saludamos, nos miraron con los ojos sorprendidos (ojos tan abiertos que parecían occidentales...), Jake conocía el camino, siguiéndolo por unas escaleras empinadísimas y estrechas llegamos hasta el primer piso, donde estaban dispuestas una serie de mesas con manteles verdes y a modo de sillas, unas desvencijadas banquetas todas desparejadas. Nos sentamos en la mesa del fondo, alejados de las escaleras, enfrente, debajo de un enorme cartel colgado en la pared con el menú escrito en chino, nos observaba perplejo un niño de unos 12 años que no dejaba de hacer su labor, meter el arroz en paquetitos... Al poco llegó el camarero con un bote lleno de palillos chinos (nada más, no es constumbre china usar servilletas, ni siquiera de papel) , cogimos cada uno nuestro par (rezando para no salir intoxicados de aquel lugar) y Jake pidió su comida, nosotros no hicimos más que imitarlo: noodles con ternera.

Al poco llegó el camarero con los tres platos de noodles, y tres sopas. Los noodles consistían en un cuenco grande donde flotaban unos trocitos de carne, alguna verdura y una gran cantidad de fideos larguísimos que a medida que iba enrollándolos en los palillos (no era capaz de hacerlo de otro modo) se iban resbalando y volviendo al plato. Jake, muy experto empezó a comer sus noodles con mucha maña, yo sin embargo entre la conversación, los palillos y la repugnancia no comía mucho. Durante los 45 minutos que estuvimos en el restaurante vimos comer a tres mesas distintas de chinos, después de superar su sorpresa viendo allí a tres extranjeros comiendo, volvían a lo suyo; es alucinantes verlos comer, con una rapidez voraz, entran les sirven su comida y en 5 minutos se van con las panzas llenas... Además de la rapidez y la destreza comiendo noodles con palillos chinos lo que más sorprende es la forma de comer o, más bien, el ruido que hacen comiendo, sorben la sopa, los noodles y hasta el arroz... es muy asqueroso, pero a todo te acostumbras...

¿Y vosotros? ¿os atreveríais a comer en un sitio así?



PD: si os preguntáis cómo estaba la comida, muy buena, lo he pasado peor en otros restaurantes y superado el asco inicial, acabé con medio plato y sin intoxicaciones...


17.4.13

LOS MERCADOS DE FRESCOS EN SHANGHAI

Las 4 pm y con 32 grados centígrados en Shanghai (Un día raro para ser abril), es un calor igual al que puede hacer en Málaga en julio o agosto, aunque ya me han advertido que esto es el buen tiempo primaveral!!!, que a medida que se acerque el verano... el clima de Shanghai en verano es de un calor sofocante y muy húmedo, tanto como para no querer separarse del aire acondicionado.

Acabamos de llegar, hemos almorzado una ensaladita al estilo occidental en un restaurante que me descubrió Sonia. Sonia es una española que lleva aquí unos cuantos años y es una experta en la vida de la ciudad, además es una cicerone extraordinaria y sobre todo generosa en ocupar su tiempo enseñándome y ayudándome. La semana pasada me llevó a un mercado central, uno de los muchos (imagino) que habrá en Shanghai, éste estaba en Pudong. Para mi sorpresa el mercado estaba limpio (siempre hablando para los estándares chinos), olía bien, o más bien, no olía a putrefacto (olor que, en más de una ocasión, nos ha echado, literalmente, de un supermercado de fama internacional). Allí, en el puesto de fruta en el que suele comprar ella y en el que la reciben de mil amores, te dan a probar la fruta, son buenos comerciales, porque estaba tan buena y rica que compré: plátanos, melón, fresas y me pareció que había más variedad que en los demás sitios que hasta ahora he comprado.

Os dejo en el enlace de ubicación dónde está el mercado.

puesto de fruta del mercado de central de Pudong
la prueba de que el mercado es chino (todavía no sé qué dice el letrero)
Otro sitio que hemos tenido que descubrir, y digo tenido, porque no ha sido por placer, ha sido un hospital. Aquí el sistema de salud para los expatriados es a través de seguro privado. Existen bastantes hospitales privados y de estilo occidental, unos de ellos es el que nosotros visitamos: Park Way. Carlos ya lo conocía de una vez anterior y, además, es uno de los que nos recomendó Sonia.

La razón por la que fuimos al hospital fue porque Carlos tenía mucha tos y síntomas de alergía, de modo que hace una semana llamamos a la compañía de seguros para que nos buscase y diese cita en el hospital. Para nosotros los pasos fueron los siguientes: tuvimos que llamar a España para ponerles en conocimiento que necesitábamos ir al hospital y ellos nos pusieron en contactos con sus delegados en Shanghai. éstos últimos, ya en inglés, nos dijeron que teníamos cita en uno de estos hospitales (hay varios por la ciudad y no lo avisamos y no era, precisamente, el más cercado a nuestra casa). Al llegar, nos atendieron en inglés, nos dieron un formulario para rellenarlo y nos advirtieron que teníamos que pagar directamente la consulta en el hospital, así que tuvimos que llamar otra vez para que entre chinos resolvieran el asunto sin tener nosotros que desembolsar cantidad alguna y, efectivamnete, todo arreglado. Pero está claro, se te puede estar cayendo un brazo literalmente que si no llevas la tarjeta de crédito en la boca allí no te atienden (como me acuerdo de España!!!)


Lista de precios de consultas y pruebas médicas del hospital (dice claramente que son sólo precios "orientativos")
Después de esperar unos 5 ó 10 minutos, nos atendió una enfermera china, en inglés, nos tomó la temperatura y la tensión y nos preguntó los síntomas. (yo también fui por eso de curarme en salud con lo de la gripe aviar que ahora "sobrevuela" Shanghai). Poco tiempo después llegó una doctora, creemos que filipina, a la que le preguntamos por lo de la gripe aviar, nos informó y nos dijo que si no había fiebre (que no la había) no era problema y después de chequearnos, Carlos parecía que tenía un poco de infección y yo estaba sana como una manzana. A Carlos le administró un antibiótico por vía aérea (creo que se dice así) y después nos recetó algo para el resfriado, para los mocos y antibióticos para Carlos. Todas las medicinas nos las llevamos puestas, directamente de la farmacia del hospital y en su dosis exacta.

Hoy los dos estamos muy requetebien y, con las precauciones necesarias, comemos de todo.

nos dieron nuestras medicinas en bolsa de papel y con una pegatina con nuestro nombre y su posología
Respecto a las instalaciones del hospital, es el segundo que visitamos (el primero fue con la "gincana médica" que tuvimos que hacer para obtener la residencia china). Ambos son grandes instalaciones, provistas de varios edificios de una altura de 5 ó 6 plantas. El primero era moderno y con instalaciones nuevas y el segundo, el privado, era más pijo: con los carteles en inglés, agua, té y mobiliario médico bueno (nosotros lo único que vimos fue una consulta de primera atención médica), una camilla ergonómica chulísima, yo creo que más cómoda que mi cama, porque aquí los colchones chinos son durísimos, pero eso ya es otra historia...

Ahora a estudiar chino mandarín que sigo siendo la última de la clase!!!

BESOS

1.4.13

DOMINGO DE PASCUA EN SHANGHAI

A petición de mi querido primo Micha, voy a adelantar la entrada del blog. (besitos para mi ranita preciosa!!)

Los fines de semana empiezan a parecerse unos a otros, lo que significa que la rutina se va instalando en nuestras vidas.

El sábado por la mañana estuvo la ayi en casa, esta vez para comunicarme con ella decidí que lo escribiría en un papel y se lo mostraría, y funcionó: le dije que estaría tres horas, que la próxima semana no viene (aquí es fiesta nacional) y me empezó a enseñar algunas palabras y, sobre todo, cómo pronunciarlas. Una de las cosas que me enseñó es a decir “planchar la ropa”, ya que quería que se encargará de ello, pero fui yo la que le enseñó cómo planchar!!!. Más o menos la técnica que utilizamos es la misma, pero la controversia surgió ya desde el momento de encender la plancha y querer ella echarle agua del grifo, cosa que no le dejé, aunque no podía / no sabía explicarle que era por la cal del agua y la posibilidad de romper la plancha, ella simplemente pensaba que no sabía lo que hacía y me miraba con sus ojillos rasgados un poco desconcertada (o pensando que soy gili…) menos mal que acudió Carlos a nuestra ayuda y más o menos le explicó en chino. Planchó una camisa y cuando me la mostró seguía casi igual de arrugada… por Dios!, que llevas casi media hora con la maldita camisa!!! (dame panciencia señor!!!). Me puse con ella a planchar y mejor… Sólo espero que la próxima vez lo haga sola. Sobre todo porque la tabla de planchar es diminuta: muy estrecha y muy baja, parece de juguete… aunque es el tamaño ideal para la ayi…

El domingo se organizó un picnic por los expatriados españoles para celebrar la Pascua. Fue en Century Park, un parque público (aunque por ser domingo pagamos una entrada de 10 RMB) enorme y perfectamente cuidado. Con árboles, flores, caminos, lagos y hasta un parque de atracciones, bueno más que eso era como una feria. El parque estaba lleno de familias chinas, que montaban su tienda de campaña, se llevaban su comida y a pasar el día

Uno de los lagos del parque, yo diría que es más grande que el Central Park de NYC
Nos juntamos unas 30 personas, casi todas españolas y alguna latinoamericana. Conocimos más españoles, cosa que siempre es agradable cuando estás lejos de tu país y siempre rodeados de chinos, que te miran y hablan raro. En especial, conocí a Sonia, una española super apañada, que ha sido la primera que me ha reconocido que los comienzos no son fáciles y que ella tuvo el mismo problema que yo, que no hablaba chino y el inglés básico. Me dió consejos muy valiosos y sobre todo se ofreció a ayudarme un poco. Espero poder hablaros más de ella porque, realmente, me pareció fantástica.

En Century park puedes alquilar bicicletas, montarte en los “cacharritos” de la feria, subir en barca…
La jornada de picnic terminó con un partido de fútbol entre los chicos, tanto niños como adultos. Aquí el futbol no es habitual, así que hubo espectadores: chinos que se paraban a ver cómo jugaban e, incluso, les hacían fotos. El partido estuvo bien, pero muy largo, las chicas sólo queríamos que terminara porque ya empezó a esconderse el sol y a hacer frío. La anécdota del partido fue con las “porterías”, hicieron una con una botella grande de plástico y aquí en China, algunos, sobre todo ancianos, se ganan la vida (malviven, imagino) recogiendo la basura y reciclando y la viejita de turno, se lanzó a por la botella vacía sin pensárselo dos veces… que risa, empezamos a gritarle para que la dejara en su sitio hasta que terminara el partido y de tanto que se lo dijimos acabó comprendiéndolo. Quizás porque los chinos creen, como los españoles, que a un extranjero, si le hablas más despacio y más alto te acabará entendiendo… jajajaj ojalá fuese tan fácil.

aquí os muestro las tiendas de campaña que instalan en el parque para pasar el día, lo tienen muy organizado. tan organizado que existe la señal (en determinadas extensiones de césped) de “prohibido volar cometas”
Por cierto, sabéis que llevé al picnic: una mona de pascua valenciana y… tortilla de patatas!!! (mi nueva especialidad). Aquí la patata no es muy frecuente y cuando fuimos al super a comprarlas no había. Finalmente, Carlos las consiguió en un “mercado” de nuestro barrio… ¿de dónde procederían esas patatas?

18.3.13

FIN DE SEMANA DE RELAX

Ya es lunes, después de estar 8 horas seguidas fuera, vuelvo a lo que ya empieza a ser nuestra casa y es que el pasado sábado vino nuestra ayi (señora de la limpieza) a echarnos una mano y dejar el apartamento más lucido, porque como ya os he contado los anteriores inquilinos no eran limpios que digamos.

Con la ayi ha sido toda una experiencia, una señora china, diminuta y delgadísima y muy educada que chapurreaba unas pocas (muy pocas) palabras en inglés.. de modo que nos hemos comunicado con mímica y señales y ha ido bastante bien. Nada más llegar preguntó si era necesario que se quitara los zapatos, ya que es costumbre china dejarlos en la puerta, en principio dijimos que no, pero ya que contamos con el mueble destinado al efecto, vamos a adoptar esta costumbre… (aviso a navegantes…)

Lo primero que nos pusimos a limpiar fue el baño, la mampara del baño principal estaba opaca de toda la cal que tenía, así que ella me preguntaba qué producto usar y qué tipo de balleta, no porque no lo supiese, sino por hacerlo “a mi modo”. Nuestra ayi alucinó conmigo, porque yo me puse también a limpiar con ella, y ella horrorizada me decía que no era necesario que ella lo hacía todo, pero a su ritmo no acabaríamos nunca, ya que hasta que yo no me quedaba satisfecha con el nivel de limpieza no dejaba que hiciese otra cosa. Después de 4 horas y de enseñarle alguna cosa básica, como limpiar la puerta del horno para que no queden marcas, creo que las dos nos llevaremos bien, ella porque sabe que soy una ama de casa proactiva (jejeje) y yo porque le ví algún detalle de pulcritud que me satisfizo lo suficiente como para seguir contando con ella, además de que no es caro contar con una ayi (30 RMB/hora = menos de 4 euros)

La tarde del sábado la dediqué, por fin, a descansar, es decir, a no tener que salir de casa para nada, y a estudiar chino y es que, con tanto ajetreo, no me da mucho tiempo, y al chino hay que dedicarle muchas horas todos los días, si no, no avanzas y no quiero seguir siendo la última de la clase…

El domingo fue más movidito, ya que una pareja española Blanca y Toni, organizaban un almuerzo en su casa, concretamente una competición de paellas: Amelia, una amiga valenciana y Toni harían, cada uno, una paella y los demás seríamos el jurado. La casa de Blanca y Toni, está genial, viven en un piso 25 (yo vivo en un 11) y tienen vistas del río, del centro financiero y, los días claros, (yo en el tiempo que llevo aquí todavía no he disfrutado de ninguno) del “Bund”, que está al otro lado del río. Es un apartamento enorme, de 280 metros, sin embargo la cocina es pequeña en proporción, pero parece ser la regla general de las casas de Shanghai, porque casi todas las que hemos visitado son así, de cocina pequeña y sin horno (en lugar de horno cuentan con una especie de lavavajillas en seco para desinfectar los platos, que, por cierto, todos los que ví, en mi periplo buscando casa, estaban sucísimos)

Así que fue un domingo estupendo, ya que disfrutamos de compañía española, de comida española (esto fue maravilloso y delicioso) y me regalaron algunos consejos de dónde comprar. También me confirmaron algo que yo he notado desde que estoy aquí, y es lo cansada que estoy siempre. Una de ellas me comentaba, que les pasa lo mismo, que ella piensa que es por la contaminación. Yo creo que es una mezcla de muchas cosas: la contaminación, el ritmo frenético de la ciudad, las grandes distancias para ir a cualquier sitio, las miles de personas que te encuentras en la calle, en el metro o en las tiendas… y, sobre todo, que es todo tan nuevo para mí, y tengo tantos estímulos que me siento abrumada y, lo reconozco, a veces, colapsada (esta aventura china de Carlos y Tesa no está siendo fácil….) (ahora suena en mi cabeza la canción de Beyoncé. Don´t give up…)

Con la anécdota vuelvo a la ayi y es que, ya os conté mi problema con la lavadora, ponerla la pongo, lavar lava, pero me gustaría aprender los programas para saber cuál usar en cada momento (aunque siempre en frío, ay! mamá con lo que te gusta a ti lavar a 90 grados!!!) y le pedí a la ayi que me enseñase y no es que hubiese un problema de comunicación, es que ella ni siquiera supo ponerla, la puse yo!!!

MI LAVADORA CHINA
Por cierto, ¿sabéis cómo tiendo? en un parabán-perchero dentro de casa porque la contaminación ensucia la ropa…

lavadero con lavadora y secadora (que no seca y gasta mucho) , con el correspondiente termo eléctrico (esto sí va de maravilla) y purificador de agua (alguien sabe decirme cuál es)
Y este fin de semana que os he relatado ha sido el más tranquilo de los que he tenido hasta ahora….

Os dejo que me voy a poner a estudiar chino,

BESOS