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27.9.13

INTERCAMBIO CHINO - ESPAÑOL (1ª parte)

Ya me van quedando pocas cosas que contar en el blog, de modo que tendré que reinventarlo...

Durante nuestra estancia en Shanghai una de las actividades a la que dedicamos más tiempo era a aprender chino en la universidad de Shanghai, además para practicar buscamos gente china que quisiera aprender español y así poder practicar chino. Con esa intención Carlos, durante los meses antes que estuvo en China, se entrevistó con varias personas hasta encontrar a "Fuente".

Fuente es un traductor chino/inglés que sigue aprendiendo idiomas. Carlos encontró a Fuente en la Biblioteca Cervantes de Shanghai, que es un centro para aprender español pero donde también acudimos los españoles con distintos fines, entre ellos el del intercambio de idiomas.

El nombre de "Fuente" es la traducción literal de "Fontaine", ya que cuando estudió francés fue su palabra favorita y para occidentalizar su nombre chino lo adoptó, esto ya dice mucho de su personalidad...

Los primeros meses que Carlos estuvo en Shanghai me contaba las anécdotas del entrañable Fuente que después yo he vivido en primera persona. 

La primera vez que conocí a Fuente fue cuando negociando el contrato de alquiler de nuestro piso en Shanghai, se nos escapaban la interpretación de algunas cláusulas del contrato en inglés, de modo que pensamos que sería una buena idea acudir a él, ya que es traductor jurado chino/inglés.  Quedamos en una de los Starbucks de Pudong, él llegó tarde y es que los chinos trabajan muchísimo y éste en particular más. Nos presentamos y después de intercambiar unas palabras en español pasamos al inglés ya que él se sentía más cómodo en ese idioma, con lo que la conversación fue entre Carlos y él...

Yo le hablaba en inglés pero cuando me cansaba o no sabía expresarme cambiaba a español y él me regañaba porque me decía que tenía el "canal" inglés y le era muy difícil pasar al español.

Finalmente después de discutir, durante horas, si el contrato era demasiado leonino por ser extranjeros, me dio un consejo muy sabio: "a veces el miedo nos impide avanzar"


8.7.13

LOS EXÁMENES DE CHINO EN LA UNIVERSIDAD DE SHANGHAI

Como ya sabéis para estudiar chino mandarín nos apuntamos a la Universidad, en concreto a la Shanghai Maritime University. El curso comenzó en febrero y terminará a finales de julio. Es un curso intensivo de lunes a viernes 3 horas diarias.

A mitad del curso nos hicieron un examen de cada una de las asignaturas para valorar nuestro aprendizaje, además esto nos serviría después para calcular qué nivel teníamos o podíamos llegar a tener para luego poder hacer el examen HSK, que es el oficial del Chino Mandarín.

Hay 4 asignaturas con 4 profesoras y cada una tiene su forma de hacer los exámenes. Dos semanas antes nos informaron que habría que hacer estos exámenes que además para nosotros eran importantes ya que nos habían comentado que al tener permiso de residencia como estudiantes de chino, nuestro seguimiento era mayor que el de otras compañeras, amas de casa de maridos expatriados y con permiso de trabajo en China.

No me canso de repetir que yo soy la última de la clase porque mi nivel es "1A" y sin embargo, desde el principio me pusieron en el nivel "1B", y todo porque se me ocurrió escribir en el test de nivel de chino que era capaz de leer pinyin... oh my god...! qué fallo, con un mes estudiando en una academia en Málaga (que ha resultado ser excelente ya que es lo que me ha servido para no perder el ritmo respecto de mis compañeros) no se puede ser tan osada y presumir de entender pinyin... mea culpa!

Bueno ante los inminentes exámenes de mitad de curso, si ya estudiaba, redoblé el esfuerzo, no quería suspender... el único handicap de aprender chino es que si no lo practicas, si no lo estudias continuamente se te olvida por completo y tienes que volver a empezar prácticamente casi de cero.

Los exámenes que más miedo me daban eran los orales (speaking y grammar), no por el miedo escénico, ya que ese está superado después de haber estudiado oposiciones... el miedo tenía su base en no poder encontrar las palabras las frases para expresarme o no entender a la profesora, pero las dos fueron estupendas, me hablaron despacito y con palabras sencillas, así que eso me dio confianza para lanzarme a hablar con ellas en chino...

Después hicimos los exámenes escritos (listening y reading) y esos bastante bien, Carlos el mejor de la clase en el listening y a mi me felicitaron en el de reading, no solo por los aciertos si no por mi buena caligrafía... (por fin alguna felicitación con mi chino!!!) y es que para mí es mucho más fácil leer y escribir chino que hablarlo y entenderlo, los chinos hablan rapidísimo (y altísimo), con una fonética muy distinta a la nuestra y hacerse el oído a ellos requiere muuucho tiempo... pero las ganas las tengo, de modo que voy a retomar el chino en septiembre y espero poder contaros cómo me va....

8.5.13

MIS CLASES DE CHINO

entrada universidad 
Edificio de alumnos extranjeros 
Hoy os voy a hablar de cómo son las clases de chino mandarín en la universidad de Shanghai, las profesoras, los compañeros y las instalaciones.

Lo primero que hicimos es buscar una universidad en la que matricularnos, esto lo hicimos desde España, antes de ir a China, nos pusimos en contacto con ellos, nos informaron que nos podían gestionar el permiso de residencia en China para estudiantes y como en esta universidad todavía estaba abierto el plazo de matrícula decidimos que esa sería nuestra universidad: Shanghai Maritime University


Al llegar el primer día me sorprendieron dos cosas: la primera que es un remanso de paz dentro del caos de la ciudad, la universidad está en Pudong, en Minsheng Rd. con Pundong Ave. que es una zona, que, aunque no tiene el tráfico de otros sitios, sigue siendo muy bullicioso. La segunda cosa que me sorprendió fue lo estropeada, cochambrosa y antiguas que son las instalaciones. Nosotros teníamos que dirigirnos el edificio de los alumnos extranjeros, es un edificio de 5 pisos con aulas muy pequeñas y mobiliario viejo, aunque no demasiado estropeado, si lo comparamos con lo cafres que somos en España.

La primera vez que pisamos la universidad nos dirigimos a la secretaría del centro, que no es mas que una de las aulas en uno de los largos pasillos del susodicho edificio. Nos recibieron dos chicas chinas de unos 30 años, una de ellas estaba al tanto de quienes éramos y nos explicó, en perfecto inglés, qué teníamos que hacer, los papeles que teníamos que rellenar y cuándo debíamos volver. La otra chica china, es un "amor", dulce, atenta, siempre sonriente y con ganas de que aprendiéramos chino, con una paciencia infinita, nos preguntaba cosas básicas en chino a las que no sabíamos contestar porque, como imaginaréis, no la entendíamos.

La secretaría es una aula con dos mesas de despacho enfrentadas, con ordenador, impresora y llena de papeles, también tiene dos sofás, que hacen la función de lugar de espera, no de sala de espera, porque está dentro de la propia secretaría y una pequeña mesa aledaña, donde una tercera chica se sienta con funciones, para mí, difusas... es como la secretaria de la secretarias... 

nuestra aula 
Después de explicarnos el proceso de matriculación, nos enseñaron la sala de descanso de los alumnos, un saloncito un poco más grande que el resto de las aulas con mesas y sillas de comedor chino viejo (pasado de moda hasta para ellos), un frigorífico, un microondas y el típico dispensador de agua que lo ves por todos sitios, por eso de que el agua del grifo no es muy potable en Shanghai...

La segunda vez que acudimos a la universidad fue para hacer una prueba de nivel, ésta consistía en tres folios escritos en hanzi o caracteres chinos, así que minutos después y siendo los primeros nos levantamos y entregamos el examen, explicando que no teníamos ni idea, aunque comentamos que sabíamos un poco de pinyin (la transcripción fonética de los caracteres), esto, ahora sé, que fue un error, porque en lugar de ubicarnos en el nivel 1º, nos colocaron en el 1ºB (alumnos que no saben hanzi pero sí hablar chino...) y ha sido complicado para mí, aunque ahora me alegro porque me ha hecho avanzar a marchas forzadas...

Respecto a las profesoras de chino, tenemos 4, para las 4 asignaturas distintas que tenemos: speaking o hablar, grammar o gramática, listening o escuchar y reading o leer. (como veis las asignaturas son de lo más descriptivas... ;-)

La primera profesora o "laochi" que conocimos fue la de speaking, la más china de todas, siempre vestida, día tras día, del mismo modo, y con su termo de té. Estará alrededor de las treintena y es paciente y calmada, aunque es la que peor habla inglés, rozado el "chinglis", cuando quiere hablar muy rápido y se aturulla. Es también la más reservada de las profesoras y eso hace que a algunas de mis compañeras nos les caiga muy bien. A mí, sin embargo, me gusta, porque es paciente y me da cierto respiro por eso de que soy la última de la clase y entre mi mal inglés y que no tengo el oído hecho al chino, porque cuando me pregunta algo directamente me quedo bloqueada, con los ojos abiertos como platos como si me estuviese hablando un extraterrestre... o_O

La profesora de gramática es taiwanesa y está casada con un chino-americano de NYC, tendrá unos 40 años y es abierta y espontánea y no tan preocupada por nuestro aprendizaje del chino. Habla un inglés perfecto y no sé que es peor si ésta o la que habla en "chinglis"... es divertida y curiosa, nos pregunta cosas sobre nuestra vida y costumbres y también se queda horrorizada de la vida y costumbres chinas... por lo que es con la profesora con la que más cosas en común tenemos, por eso de que es más occidental que el resto. Aunque, por supuesto, tiene su rama china: su termo de té, sus comidas, su ropa (tampoco demasiado variada, aunque sí más colorida...)

La profesora de listening es la más joven de todas (también vestida siempre con la misma ropa) y la que más ganas tiene de hacer amigos extranjeros e intercambiar experiencias. Con esta profesora aprendemos a distinguir los sonidos chinos y los diferentes tonos... También se esfuerza porque comprendamos sus costumbres y su cultura. Es una mujer muy accesible, sus clases son de las más relajadas, de modo que los martes y jueves no me cuesta tanto ir a la universidad. Habla un inglés más que correcto, aunque con acento chino. Ella es de Shanghai y nos confesó que cuando fue a Beijing no se entendía con sus compatriotas porque el acento de una y otra ciudad son muy diferentes.... Si algún día voy a Shanghai ya os contaré, aunque os puedo adelantar lo que os diré... sigo sin entenderlos... jajajajja. 

La última profesora es la de reading, la que nos enseña los caracteres chinos. Esta "laochi" es la más alternativa, creo que es la más mayor, pero podría asimilarla a una "progre" española de otros tiempos... Aunque habla inglés, apenas lo usa y nos prohíbe hablarlo, sólo podemos hablar en chino, con lo que nuestras conversaciones son muy básicas, hasta que nos aburrimos o desesperamos y hablamos en inglés. Con ella las clases también son estupendas, es la clase que más me gusta y mejor se me da, escribir y leer hanzi, puedo leer casi 200 caracteres, porque hablarlo y entenderlo me suena a chino... Me gusta esta clase porque la maestra nos enseña los caracteres de una manera muy didáctica, nos explica qué es cada caracter, a qué se parece, a un animal, a una persona, a alguna cosa, lo que nos ayuda después a recordarlos y escribirlos.

Ya sólo me queda hablaros un poco de mis compañeras, casi todas son mujeres, salvo Jake un americano de veintipocos años que se gana la vida como profesor de inglés (como todos los americanos e ingleses en China) y que está viviendo la vida loca en Shanghai. El perfil de mis compañeras es la de madre de familia que tiene que ocupar su tiempo en Shanghai mientras su marido está trabajando en una gran empresa como expatriado. Hay 2 alemanas, 2 francesas, 1 italiana, 2 japonesas, 1 filipina y 1 iraní. y llevan viviendo en China una media de 6 años.

La alemanas son sistemáticas, pero una de ellas, tiene mucha vida y es divertida y bromista, con lo que te hace las clases más amenas. Las francesas son muy creídas y lo francés es lo mejor (como no...), la italiana es la más remilgada y escrupulosa, quizás porque sea la que menos tiempo lleva en China (sin contarme a mí, claro...), las japonesas están en otro mundo, pero me encantan, son dulces, de gestos suaves y siempre sonrientes y, por supuesto, más que educadas, civilizadas... Como veis se cumplen todos los tópicos, así que ellas también me verán como la típica española y no sé si es motivo de orgullo... ¿?

21.4.13

MISCELÁNEA: RESUMEN DE MI SEMANA

Domingo por la mañana, un café y frente al ordenador para poner mis recuerdos en orden y contaros un poco cómo han sido estos últimos días.

He tenido una semana muy social, el lunes tuvimos clases, como siempre (tengo pendiente el post de cómo son mis profes y mis compis de clase) para llegar hasta la Universidad, que está en Pudong (aquí podéis ver dónde estamos) intentamos un nuevo recorrido de metro, pero para nada, sigue siendo menos tiempo el que descubrimos hace unas pocas semanas, porque con éste, se cruza Shanghai en línea recta pero hay que hacer dos transbordos de metro y aquí las líneas, a pesar de los intercambiadores está muy lejos unas de otras, generalmente. Aunque recomiendo vivamente moverse en metro por Shanghai. El metro es fácil, rápido y limpio (cómodo si no es hora punta) y conecta toda la ciudad bastante bien. Sólo hay un truco que tienes que saber: cuál de las salidas de la estación de metro es la correcta, porque una estación de metro puede tener hasta 12 salidas diferentes y si sales por la equivocada puedes hacerte un lío porque no encontrarás la calle a la que vas (yo en el móvil uso la app. Explore Shanghai y google maps para saber cuál es la salida más cercano a donde quiero ir)

El martes no fuimos a clase, Carlos tenía otros planes, y yo, cobarde que soy, no me aventuré a irme sola a la universidad, no por ir en metro, que ya voy, sino porque en clase, todavía me siento impotente ante mi falta de comunicación. Cuando la profesora de "speaking" me pregunta algo en chino, sólo soy capaz de decirle que estoy perdida y en inglés, ni siquiera en chino. No tengo hecho el oído a este idioma y me cuesta muchísimo comprenderlo, además de que el orden de las palabras en las frases es distinto al español por lo que sigo cortocircuitándome.... No obstante tengo esperanzas de poder, si no hablarlo fluidamente, comunicarme como hacen otros expatriados....

El miércoles no hubo clases, la universidad había planeado una excursión a una granja en un pueblo cercano a Shanghai, para ver cómo crían animales y cómo cultivan, pero nosotros decidimos que con el tema de la gripe aviar está todavía candente (aunque parece que las noticias han cesado, no sé si es porque realmente está controlado el brote de gripe, o lo único que está controlado es la información por el gobierno chino).

El miércoles se pasó rápido, estudiar un poquito y descubriendo aplicaciones en el móvil, que aquí me tienen muy entretenida porque lo que es la televisión en China os podréis imaginar... así que me he creado una cuenta en Instagram y es de lo más divertido: mi cuenta de Instragram es TESA_LEMOS.

La tarde del miércoles decidimos salir un poco, por eso de no convertirnos en ratones... fuimos a Pudong (sí siempre estamos en Pudong, porque todas las personas que conocemos viven allí y los sitios que me recomiendan están allí), esta vez fuimos a Lujiazui, que es la zona propiamente financiera, donde están los rascacielos que se ven en las fotos de Shanghai, donde está el Consulado de España en Shanghai. En Lujiazui está el Super Brand Mall, un centro comercial inmenso, creo que son 9 plantas, donde están todas las tiendas imaginables, las españolas incluidas. Y ahora, que ya he adoptado el pensamiento chino de comprar barato (menos la comida), pues me parecen unas tiendas carísimas, de hecho, comentándolo con una amiga española, su hija que lleva más años en China que en España, cuando me recomendó ir a este centro Comercial me lo señalaba como el de las "tiendas caras". De todas formas, ya le he echado el ojo a algunas cosillas que necesito para el verano, ya que apenas nos hemos traído ropa de verano (en dos maletas no cabían nuestros armarios!!!)


Entrada principal al centro comercial
Ya que estábamos en este centro comercial aprovechamos para hacer algunas compras en el súper (ya llevo mucho mejor lo de los supermercados), tenía que comprar azúcar, levadura, harina y huevos para hacer un bizcocho (me sale buenísimo y la levadura china es mejor que la española...no quiero pensar con qué la harán...

El jueves fue día de churros, sí churros, Sonia, nos invitó a su casa a desayunar churros con chocolate, ufff que barbaridad estaban buenísimos. Era un desayuno de mujeres, así que por la mañana me cojí el metro para cruzar el río y una vez en Pudong cogí un taxi yo sola, la primera vez que cojo un taxi sola en China... se me salía el corazón por la boca del miedo y los nervios... realmente no tienes que hablar con el taxista porque vas con la dirección escrita en chino en un papel y se lo das al taxista de turno y te lleva a destino, pero siempre te queda el resquemor de si te dará un paseo turístico, si sabrá dónde te tiene que llevar o algo peor... La verdad es que todo fue bien, me subí al taxi, le entregué el papel y poco después estaba en casa de Sonia. Ya os he hablado de Sonia, es una chica super maja, he encontrado un gran apoyo en ella, porque es la que más empatiza conmigo y con mi situación, porque no os engañéis vivir en Shanghai no es nada fácil, es agotador ya que hacer cualquier cosa cuesta muchísimo. No sólo por la barrera del idioma, si no por los propios chinos, aunque consigas entenderte con ellos, son muy huraños con los extranjeros y la sensación de que te están engañando es constante.

Desayuno con churros y chocolate (ese día ya no comí....)
El viernes volvimos a clase, éramos pocos, porque algunas de mis compañeras tienen costumbre de no ir a clase los viernes, por eso de tener un fin de semana largo, como si estuviesen muy ocupadas... ay señor!! 

La tarde del viernes fue una locura, después de clases volvimos a casa a comer, a las 5pm Carlos quedó con un amigo español y fui con él para ver un rato a Rocío, otra expatriada lindísima y que es muy apañada. Nos enseñaron su casa, que es preciosa, viven en un Compound donde hay muchos españoles y han hecho un grupo muy compacto, porque son familias con niños de edades similares, que van al mismo colegio y es curioso ver cómo hablan de sus hijos y de sus progreso con el chino y con el inglés... para ellos sí que es una gran oportunidad estar aquí, porque tan pequeños se adaptan a cualquier situación y lo mismo te hablan en inglés, chino o español.

Pero la tarde del viernes no termina aquí, más tarde quedamos con "Fuente", éste es un chico chino, de unos 30 años, que Carlos conoció antes de navidad y que quiere aprender español (bueno, él ya habla español, más bien quiere perfeccionarlo). Fuente (no sé cuál es su nombre en chino) es traductor de inglés-chino y es muy peculiar, tiene la voz muy aguda pero habla muy bajito (aquí los chinos son muy gritones) y se esfuerza muchísimo con el español, trae redacciones en español para que nosotros se la corrijamos y la manera en que redacta es muy poética, para que os hagáis una idea, es como estar oyendo hablar a Confucio de su peso y altura... jajajaja.

Fuente dice de mí que soy un lienzo en blanco a la hora de aprender chino, pero está equivocado, los sonidos, la pronunciación china, es muy complicada, y, aunque te explica como hacerlo, de mis cuerdas vocales no sale el mismo sonido, ahora los entiendo cuando ellos no saben pronunciar la "R", yo no sé pronunciar ni la "C", ni la "S", ni la "Z", ni la "CH", "SH", "ZH", según ellos (mis profesoras y Fuente) son sonidos totalmente distintos pero a mi me suenan todos iguales... 

Y llegó el sábado, día de la ayi... con la ayi siempre pasa algo, después de unas cuantas semanas que lleva con nosotros tuve que explicarle, otra vez, cómo limpiar el baño... no sé si se le olvida o prefiere su modo, vamos que hay que estar encima de ella, es agotador, porque al final acabo yo limpiando... lo único bueno es que me va enseñando palabras y yo, a fuerza de repetirlas, voy aprendiendo, para mí es mi mejor profesora, ni Fuente ni la universidad.. mi ayi, es paciente y animosa y entre mi y su inglés y su y mi chino nos vamos entendiendo. Esta vez necesitábamos arreglar un zapatos de Carlos y si vas a la zona de expatriados por ponerte la suela del tacón son 140 RMB, de modo que le enseñamos a la ayi el zapato y Carlos le explicó qué queríamos y después de limpiar, me aventuré con ella por nuestra calle a buscar un zapatero. Ella no vive por aquí así que tuvo que preguntar hasta que dimos con el sitio. Mi ayi habló con el zapatero, había distintas suelas de distintos precios y yo elegí la que quería que utilizasen (la más barata 50 RMB) y como se me había olvidado el dinero y así se lo hice saber a ella, me dijo que no había problema que ella me lo dejaba (mi ayi es un sol...), al final no hizo falta porque los zapatos no estarían listos hasta por la tarde que fue cuando se los pagué. Durante la media hora que estuve con ella en la calle fue un encanto, literalmente, me cuidó, aquí el tráfico es mortal, no respetan semáforos, y cual niña pequeña me ayudaba a cruzar la calle.... Adoro a mi ayi!!!!


¿si no me lleva mi Ayi, cómo voy a saber que en el cartel amarillo (debajo del de DIA) pone que es un zapatero?
Ahora a estudiar chino, que la próxima semana tenemos los exámenes de mitad del semestre....

14.3.13

21 DÍAS EN SHANGHAI

Un nuevo día en Shanghai y empezamos a coger rutina…escribo este post probando una fruta local: con sabor a naranja, más pequeña que una mandarina pero con una pulpa muy carnosa, parecida al melocotón…

Hoy, como todos los días, hemos ido a la Universidad a nuestras clases de chino. Para llegar a la Universidad tardamos una hora en metro, ya que, como os dije, hemos dejado la zona de Pudong. Ir en el metro en hora punta es una experiencia (intentaré hacer un vídeo y subirlo), vamos como latas en sardina, de verdad que no se cabe, además para entrar o salir es a base de empujones, pero es algo normal, como escupir… ufff es asqueroso, pero casi todos los chinos y algunas chinas, escupen por doquier en la calle (me ahorro el describir la acción de escupir de los chinos, porque tienen su técnica y alguna regla y muuucho ruido…)

Como os decía, tengo clases de chino de lunes a viernes de 9 a 12 de la mañana. Está muy bien organizados porque tenemos, 4 asignaturas: “Speaking”, “Grammar”, “Listening” y “Reading”. otro día os cuento de qué va cada clase… aunque al final todas confluyen en chapurrear el chino, Carlos ya lo consigue (aunque hoy ha intentado comunicarse y no lo han entendido jajajja) pero yo todavía no me lanzó… aunque cuando en clase practicamos todos al unísono parecemos gatos en celo maullando… y sólo pensar en eso me ha dado un ataque de risa que no he sabido explicarle a mi profesora....es muy gracioso.

Después de las clases, hemos tenido que ir a la Oficina de Visados para Extranjeros. Otra vez metro y al otro extremo de Pudong, de modo que, hemos hecho una parada técnica para comer Tepanyaki, ya casi me hago con los palillos para comer y el otro día que comimos en un bar de tapas español con tenedor se me hacía raro…

La burocracia china…. un edificio muy moderno, limpio y de varias plantas a las que accedías con escaleras mecánicas… Ya Carlos sabía lo que había qué hacer, de manera que nos ha sido fácil, hemos rellenado el formulario y pegado la foto en el mismo con uno de las decenas de botes de pegamento (que nadie se llevaba), hemos cogido un número y esperado nuestro turno y… sorpresa!!!: 10 minutos después veo que se forman una serie de colas y se lo comento a Carlos y me dice que es habitual… que a la voz de “tonto el último” ni turnos ni nada, así que corriendo a hacer cola… nos ha llegado nuestro turno y aunque la funcionaria de policía tenía cara de pocos amigos ha repasado nuestros documentos (entre ellos el certificado médico de la gincana que hicimos y que aprobamos, a pesar de que a Carlos el electro le salía casi plano… por eso que os comentaba de los chupones…), los ha metido en un sobre, al que ha pegado un resguardo, cuya copia nos ha entregado para ir a recoger el visado/permiso de residencia china de estudiantes dentro de una semana.

Ya que habíamos cogido carrerilla, y Carlos estaba por la labor, hemos ido a un supermercado para intentar hacer una compra semanal… ay los súper, es que no me hallo en ellos… no sé qué comprar o los productos que quiero comprar no los encuentro, ni siquiera poniendo el traductor a la dependienta, le he pedido lejía con el traductor y no tenía ni idea de lo que le pedía… finalmente he encontrado la lejía...

la anécdota de hoy ha sido con una dependienta, hemos comprado una impresora y la dependienta nos ha exhibido a todos sus compañeros de la buena venta que había hecho a unos “lao wei”, nos ha llevado a la caja y nos pregunta de dónde somos y cuando le decimos en chino que somos españoles se ha reído nos ha señalado la piel y se ha sorprendido (no me preguntéis por qué…), pero no queda ahí la cosa, una clienta anterior le da a la cajera la tarjeta de fidelización del súper y yo en mi chino rudimentario le digo que también quiero una, y la jodía china entiende (o prefiere entender) que le dejamos pasar su propia tarjeta con nuestra compra… nos hemos echado a reir porque indignarse aquí no sirve para nada….

5.3.13

ESTUDIAR CHINO EN CHINA

Uno de nuestro propósitos, además del trabajo, de nuestra estancia el Shanghai es aprender chino mandarín, así que nos hemos matriculado en la “Shanghai Maritime University”, no es que sea la mejor universidad de la ciudad, pero sí a que nos permitió matricularnos justo antes de que decidiéramos emprender esta aventura.


Edificio de la Universidad de liuxuesheng (estudiantes extranjeros)

El primer contacto con la universidad fue para formalizar la matrícula, fue un impacto, porque es realmente cochambrosa, aunque se compensa con la amabilidad de su personal. Subimos a la segunda planta de lo que parecía ser el edificio principal, y en una de las clases estaba situada la secretaría donde nos esperaban para explicarnos el papeleo para matricularnos y para conseguir el permiso de residencia temporal en china como estudiante extranjero
Prueba de nivel


El segundo día fue para recoger los libros y hacer la prueba de nivel de chino, aquí en china las cosas van paso por paso, es algo que estoy aprendiendo a marchas forzadas, no puedes pretender que hagan algo que ellos no tengan previsto para ese momento, tampoco puedes decirle dos cosas a la vez, porque se cortocircuitan, quizás porque trabajan muchas horas o por su educación o porque le es más cómodo tratarnos así a los “lai wei”…


Nuestra clase

Respecto a la prueba de nivel, secretamente deseaba que Carlos y yo estuviésemos en la misma clase (porque cuando estuvimos en Irlanda, fue imposible, el en el nivel 10 y yo en el nivel 5..) y cuando nos dieron el test me relajé, todo estaba en hanzi o caracteres chinos y esos los controlo yo mejor que Carlos, aun así, no supe leer ni una sola linea, de modo que nos miramos y nos levantamos: aquí no hay donde rascar. Le dijimos a la directora que sólo habíamos aprendido Pinyin que es la transcripción de los caracteres a un “idioma cristiano” y nos fuimos seguros que estaríamos los dos en el nivel 1

Ya el tercer día, el lunes 4 de marzo comenzamos las clases, la primera de pronunciación y la segunda de gramática, en total 3 horas (y así de lunes a viernes). Las profesoras son estupendas y con ganas de enseñarnos. Aunque, debo confesar que a mi me resulta difícil porque las clases de chino en la universidad de Shanghai son en inglés y mi inglés está muy oxidado, tanto que a veces me siento impotente por no poder comunicarme como me gustaría.
nuestros libros para el semestre

Por ahora, las primeras clases las controlo, más o menos, ya que en España, me dieron unas pocas clases para ir avanzando la labor de aprendizaje y Carlos, que tiene un inglés casi perfecto, me ayuda mucho.

Respecto a los profesores de la universidad y mis compañeros, son todo mujeres, a excepción de Cralos y Jake, un chico americano que da clases de inglés. os lo cuento en este enlace

La anécdota de hoy no sé si será muy graciosa pero a mi siempre que lo veo me deja ojiplática. Para ir a la Universidad vamos en metro y es hora punta… eso supone que los vagones de metro y las salidas de metro “vomitan” chinos… (y digo vomitan porque en chino mandarín la palabra salida se escribe con dos caracteres: el primero es el del verbo ir y el segundo el de la palabra boca…) madre mía jamás había visto tantos chinos juntos… y, por cierto, no son todos iguales…